Colombia

El panorama para la danza contemporánea y para las artes en general en el país es muy alentador a pesar del exiguo apoyo del gobierno a la cultura. Como ejemplo cabe resaltar que mientras el 2% del Producto Interno Bruto (PIB) es generado por las prácticas artísticas y culturales, únicamente se destina el 0.06% del presupuesto nacional a apoyar la cultura. En Colombia la mayor parte del dinero del estado se destina a la guerra interna que se libra en el país desde hace varios años; el presupuesto dedicado a la cultura y las artes en un año es el mismo que se gasta en un día para la guerra.

En lo expuesto anteriormente se refleja que el monto dedicado a las artes en el país es irrisorio teniendo en cuenta la producción actual en cuanto a creación, investigación, formación y circulación; sin embargo el apoyo conseguido, sobretodo en los últimos años, ha ayudado a dinamizar la danza contemporánea del país, y está generando un público para la misma.

En Colombia básicamente la actividad de la danza contemporánea se concentra en Bogotá, Cali y Medellín. Cabe mencionar que aún cuando sean estos los focos artísticos más destacados, existen iniciativas en las diferentes regiones que componen el territorio colombiano que generan una producción bastante representativa, que busca darse a conocer y gestionar apoyo.

Hay un número significativo de festivales en los cuales se da a conocer la danza contemporánea que se está produciendo a nivel nacional, algunos de ellos son: Festival Caliendanza (Cali), Festival Distrital de Danza Contemporánea (Bogotá), Festival de la Libélula Dorada (Bogotá), Festival Casabierta de la Academia Superior de Artes de Bogotá, Festival de Improvisación de la Fundación Danza Común (Bogotá), Festival Mujeres en Escena (Bogotá), Festival del centro cultural Gabriel García Márquez (Bogotá) y Festival de Videodanza de la Fundación Imagen en Movimiento (Bogotá).

Existen otros festivales que además de presentar danza nacional, también se conforman como escenarios importantes para compañías extranjeras, éstos son el Festival Iberoamericano de Teatro que se celebra cada dos años y junto a el Festival Alternativo que dedica un espacio importante para la danza contemporánea; cabe destacar también el Festival Universitario de Danza Contemporánea también en Bogotá y el Festival Internacional de Teatro de Manizales.

Uno de los festivales que fue muy importante por su impacto en el medio de la danza fue el Festival Internacional de Danza Contemporánea organizado por la compañía Danza Concierto de Medellín, que en el año 2006 llegó a su décima y última versión debido a políticas gubernamentales.

En cuanto a los espacios dedicados a la presentación de danza contemporánea podemos mencionar tres tipos; aquellos que cuentan con apoyo institucional como el Teatro Colón, Teatro Delia Zapata, La Fundación Gilberto Álzate Avendaño y el Teatro Municipal Jorge Eliécer Gaitán; las salas concertadas como el Teatro Libélula Dorada, Casagrande y el Centro Cultural Gabriel García Márquez y los espacios independientes como el espacio de la Fundación DanzaComún, el Espacio Ambimental, la Factoria y El Estudio que en algunos casos cuentan con cierto apoyo institucional. Estos espacios son centros de articulación que dinamizan las relaciones del sector en su interior y con otras prácticas artísticas, pues en su mayoría están conformados por bailarines que se han interesado en el estudio de otras disciplinas.

Cabe mencionar que los lugares citados se encuentran todos en la capital del país. Encontramos otros como el Teatro Heredia en Cartagena, el Teatro Metropolitano y el Teatro Pablo Tobón Uribe en Medellín, ciudad que cuenta con otros espacios ubicados dentro de algunas universidades, en los cuales se puede ver danza contemporánea.

En Colombia la danza folklórica ocupa un lugar de mayor destaque con una mayor presencia de compañías y bailarines y un apoyo mayor a la investigación y estudio de las danzas tradicionales. No obstante se observa un crecimiento en cuanto a cantidad de compañías de danza contemporánea, la mayoría concentradas en Bogotá; compañías de pequeño y mediano formato con un desarrollo artístico destacable, pero con posibilidades económicas insuficientes para darle a sus bailarines la estabilidad necesaria con la cual puedan dedicarse exclusivamente a la interpretación, dirección o gestión de la danza.

Entre las compañías de trayectoria y reconocimiento internacional podemos destacar, entre otras, El Colegio del Cuerpo, L’Explose, Danza Concierto y Objet-Fax, que han sido muy importantes para el desarrollo de la danza en el país y han servido como espacios de formación. Es el caso del Colegio del Cuerpo, dirigido por los maestros Álvaro Restrepo y Marie France Delieuvin, con sede en la ciudad de Cartagena, el cual cuenta con un bachillerato artístico en convenio con instituciones educativas de la ciudad. Se debe reconocer también el trabajo realizado por el Instituto Colombiano de Ballet Clásico Incolballet, creado en la ciudad de Cali por la maestra Gloria Castro, que ofrece el programa de bachillerato artístico en la especialidad de danza contemporánea y cuyo núcleo base funciona como compañía.

Algunas compañías han tenido desarrollos interesantes como la Fundación Danza Común, que ha promovido proyectos de diferente índole, generando una dinámica constante en la creación e investigación en Danza Contemporánea. La compañía Fundación Imagen en Movimiento-Salto Alto, ha buscado crear un espacio donde la danza se vincule con otras artes como el video, logrando a partir de la realización de festivales y de su trabajo, que otras compañías e individuos se interesen por la vídeo-danza, área poco trabajada en Colombia. Así mismo, la Fundación Móvil, la compañía Estantres y la Fundación Espacio Cero han promovido encuentros para la discusión en torno a la danza.

Son varias las entidades gubernamentales encargadas de la proyección de la danza en Colombia. El área de Danza de la dirección de artes del Ministerio de Cultura, la Secretaría Distrital de Cultura Recreación y Deporte (SDCRD) y la Gobernación de Antioquia gestionan los apoyos económicos y planifican proyectos destinados a promover la danza por medio de becas para la creación, investigación, y formación; además han generado festivales y escenarios para la difusión de la danza contemporánea.

Existe un Consejo Nacional de Danza conformado por representantes de las diferentes regiones del país, cuya labor es la de asesorar al Ministerio de Cultura en lo concerniente a las políticas nacionales para la danza y un Consejo Distrital de Danza en la ciudad de Bogotá. Otros espacios que difunden la danza son la Red de Bibliotecas Públicas, el Museo Nacional y el Museo de Arte de la Universidad Nacional de Colombia.

Por otro lado existe en Colombia una preocupante falta de asociatividad en el sector de la danza. Esta falta de representatividad ante el aparato gubernamental reduce la participación e influencia en las discusiones de presupuestos y políticas para el medio. En este sentido, la danza se encuentra en desventaja con otras artes como el teatro y el cine que a partir de sus asociaciones han logrado beneficios para su desarrollo. Por ejemplo, a partir de la ley del cine se logra la especialización en la producción, realización y distribución; mientras que en el caso de la danza colombiana el bailarín debe ser coreógrafo, productor y administrador de sus creaciones sin tener el conocimiento profesional para la realización de todas estas tareas.

Algunas instituciones que han apoyado en ocasiones a la danza en el país son el British Council, Instituto Goethe, Alianza Francesa y Miradas España Colombia: arte del mundo en Colombia. Sus programas y eventos en las diferentes áreas se realizan con énfasis en la participación y la colaboración local. Muchos de sus proyectos involucran artistas de Colombia y de otros países, y en la medida de lo posible son presentados junto a talleres, clases magistrales y seminarios, mostrando exitosos resultados para el mundo de las artes en términos de comprensión internacional.

En el país se cuenta con tres programas para la formación en danza contemporánea: el programa de Artes escénicas con énfasis en Danza Contemporánea de la Academia Superior de artes de Bogotá (ASAB), adscrita a la Universidad Distrital Francisco José de Caldas que otorga el título de maestro en danza, la Licenciatura en Danza de la Universidad de Antioquia en Medellín, creada recientemente en colaboración con el Instituto Universitario de Danza de Caracas y CENDA institución localizada también en Bogotá que otorga el título Técnico en Danza Contemporánea. Éste año se abrió en la Universidad Nacional de Colombia la Maestría en Artes Vivas, que pretende vincular personas que estén interesadas en el estudio del performance, la danza y el teatro desde diferentes puntos de vista.

Por otro lado uno de los factores que ha afectado el desarrollo de la danza contemporánea en Colombia es el hecho de no haber consolidado una Escuela Nacional de Danza que fuese lo suficientemente fuerte para liderar un movimiento estable que además dinamizara el quehacer de las distintas generaciones.

En cuanto a la producción de textos sobre danza en el país, hay que mencionar que si bien son pocos los que se han logrado editar, desde hace una década aproximadamente la investigación y escritura sobre la danza en Colombia ha ido en aumento. Existe una necesidad en redescubrir la danza, no sólo enfocada en el movimiento, sino también en el pensamiento y reflexión sobre la misma. Eventos como el Festival Universitario de Danza Contemporánea y la Danza se Lee han generado investigación y producción de textos.

Existen varios espacios que impulsan la investigación y documentación como el Centro de Experimentación Coreográfica de la Fundación Danza Común que lamentablemente hasta la fecha no ha logrado apoyos para la publicación de sus textos. La Secretaría de Cultura Recreación y Deporte es la entidad que ha logrado generar regularmente publicaciones sobre danza y que además otorga un premio anual para los ensayos más destacados sobre el tema. De la misma manera, el Ministerio de Cultura está próximo a publicar un texto que reúne las reflexiones de maestros, en su mayoría de danza contemporánea, que han orientado procesos de formación en diversas regiones del país y que han permitido abrir la discusión sobre la relación entre contemporaneidad y tradición.

En el año 2006, la Fundación Espacio Cero y la Asociación Alambique crearon La CD: centro de documentación en artes escénicas, un espacio para la investigación y la presentación mensual de documentales, video-danza y últimas publicaciones. Desafortunadamente está por el momento suspendida en busca de apoyo para su continuación.

Como referente histórico la entrada de la danza moderna a Colombia se da con la maestra Irinna Brecker, bailarina rumana de gran trayectoria a nivel mundial, quien abrió una escuela en Bogotá llamada El Estudio, donde se formó la primera generación de bailarines de danza moderna. Allí se impartían clases de Graham, Jazz y Ballet en los años 70. Sin embargo, desde la década del 40 existían lugares para la formación en ballet, donde se dan los primeros encuentros de estos bailarines con la danza antes de la llegada de Irinna. Esta primera generación reconoce al maestro Jacinto Jaramillo como precursor de las nuevas técnicas de la danza moderna en el país aplicadas al folclor, más en su entrenamiento que en la puesta en escena. Podemos decir por lo tanto que la danza contemporánea en Colombia tiene sus raíces en el folklor, el ballet e incluso en el movimiento del jazz, por donde también se filtraron nuevos conocimientos.

En la década de los 80 muchos de los bailarines se fueron a estudiar al exterior y luego regresaron formando pequeñas compañías a nivel nacional, que utilizaban las diferentes nuevas técnicas como Graham, Cunningham, Release, Contact y Limón; esta primera generación, tanto aquellos que se fueron a profundizar sus estudios en el exterior, como los que se quedaron en el país y los extranjeros que llegaron a residir en él, no sólo se dedicaron a ser interpretes sino que se ocuparon de la formación de las siguientes generaciones. Esta se fue dando al interior de las compañías y en espacios independientes de formación en danza. En los 90 la danza empieza a tener un lugar en las universidades, al vincularse la danza contemporánea con programas de formación alternos a los académicos. Hacía 1994 se logró consolidar un programa académico universitario para la formación de interpretes en danza contemporánea en la Academia Superior de Artes de Bogotá (ASAB), la facultad de artes de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas.

Texto escrito por: Sandra Gómez y Andrés Lagos, enero 2008
En colaboración con : Peter Palacios y Natalia Orozco.
Con la coordinación : del Área de Danza del Ministerio de Cultura Bogotá- Colombia.

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