Peru

La Danza Contemporánea en el Perú, aun no ha logrado fortalecer su identidad como una disciplina de artes escénicas representativa; esta situación se aprecia claramente en relación al Teatro, Ballet y Danzas Folclóricas; actividades que cuentan con el apoyo económico institucional para sus producciones.

Por otro lado la constancia de las personas relacionadas en su práctica, difusión y producción; la aceptación de las nuevas tendencias en la juventud; su mayor presencia en universidades y colegios; y la participación de bailarines en actividades de otras disciplinas artísticas, de artes plásticas, cine y comercial, entre otros, permiten que la danza contemporánea en el Perú se vea cada vez mas fortalecida.

El estado de paz y el crecimiento económico sostenido en los últimos años ha permitido la promoción de la danza y el incremento de sus actividades elevando su nivel técnico y artístico. Asimismo se ha apreciado en estos últimos años una mayor presencia de bailarines, compañías y coreógrafos extranjeros, algunos de los cuales han realizado proyectos de residencias e intercambios con talleres técnicos que generalmente finalizan con un montaje de obras con la participación de artistas locales.

Lima es la ciudad que actualmente presenta mayor actividad en Danza Contemporánea en el Perú. En el interior del país, en especial en Arequipa, Trujillo y Cuzco, existe un creciente interés por la danza Contemporánea, gracias, en gran medida, a los grupos de teatro alternativo que están incorporando la investigación de movimiento a su práctica artística.

En el Perú existen pocas contextos profesionales que presenten danza contemporánea. Algunos que podemos mencionar son Danza Nueva Festival Internacional de Danza organizado por el ICPNA - Instituto Cultural Peruano Norte Americano, el Festidanza organizado por el Teatro Británico, 100% Cuerpo organizado por Komilfo Teatro y Alianza Francesa, FORO organizado Vichama - Centro de Arte y Cultura y FITECA - Fiesta Internacional de Teatro en Calles Abiertas de Comas.

En octubre de 2007 se celebró Perú en Danza, 1er Encuentro Internacional de Danza Contemporánea y Movimiento, iniciativa de un grupo de coreógrafos y productores independientes peruanos empeñados en generar espacios para el desarrollo y la valorización de la danza contemporánea en el país. El encuentro fue idealizado y organizado en asociación con la RSD- Red Sudamericana de Danza y diversas entidades locales como Andanzas, Escuela de Danza Contemporánea y Movimiento de la Pontificia Universidad Católica del Perú, el Instituto Cultural Peruano Norteamericano y el Centro Cultural Británico.

El responsable de las actividades artísticas en el Perú, es el Instituto Nacional de Cultura dependiente del Ministerio de Educación. No existe a nivel institucional ningún organismo específico que se ocupe de la danza contemporánea. Tampoco existen ayudas institucionales para la circulación de los artistas peruanos en el extranjero; cada grupo o coreógrafo debe conseguir por sus propios medios cubrir los costos de su participación en festivales internacionales. Las compañías extranjeras que presentan en el país generalmente cuentan con el apoyo de sus embajadas o agencias de cooperación internacional para cubrir los costes de presentación.

En 1987, se forma el Consejo Nacional de Danza, asociación cultural formada por bailarines y coreógrafos. Con el objetivo principal de promover la danza vienen realizando actividades como el Día Internacional de la Danza, Festivales para academias y colegios, y seminarios entre otros. El Consejo de Danza contó desde sus inicios con el apoyo del Instituto Cultural Peruano Norteamericano ICPNA.

En la actualidad no existe una capacitación en danza con titulo académico universitario. No obstante, se aprecia un incremento de la inclusión de la danza en la formación académica integral mediante la creación de cursos libres que en su mayoría permiten al universitario disfrutar de la experiencia de formar parte de un grupo de danza.

Desde el 2005, la currícula de Educación Básica Regular incluye el área “Educación por el Arte”; la cual busca desarrollar las capacidades de expresión y apreciación artística en las disciplinas de artes visuales, teatro, música, danza y folclore; lo que genera directamente una demanda de maestros capacitados en danza.

Actualmente la Pontificia Universidad Católica del Perú, viene desarrollando un programa de danza contemporánea por medio de su Escuela Andanzas, que después de 5 años de currícula, otorga un diploma del rectorado. Asimismo, está proyectado para el 2009 la implementación de la especialidad en danza contemporánea y movimiento dentro de la Facultad de Ciencias y Artes de la Comunicación.

Con respecto a su evolución histórica, la danza moderna peruana fue transmitida por bailarines y coreógrafos extranjeros; resaltando la bailarina y coreógrafa Trudy Kressel, de la línea expresionista de Europa central, que a fines de los cincuenta establece en Lima el primer espacio dedicado a la enseñanza e investigación de danza moderna. Trudy Kressel formó una de las primeras compañía de danza moderna, realizando presentaciones a lo largo de los años sesenta e inicio de los setenta.

En los setenta es importante mencionar a la maestra inglesa Vera Stastny que, en 1973 con el apoyo del Consejo Británico incluye la danza moderna en el Ballet de San Marcos, creado en 1964. Asimismo la creación del Ballet Moderno de Cámara en 1974 dirigido por la bailarina y coreógrafa chilena Hilda Rivero.

Los ochentas fueron años de auge para la danza, tanto en la formación de grupos, producción de festivales y creación de espacios privados de enseñanza de danza. La producción de danza era frecuente y variada, presentando espectáculos de diversas tendencias, danza-teatro, performances e intervenciones, entre otros. Las empresas privadas y centros culturales brindaban apoyo, tanto en Lima como en las provincias, resaltando el Instituto Peruano Norteamericano, la Alianza Francesa y el Instituto Goethe.

Es en esta década cuando se formaron importantes compañías como Integro (1984), Collage (1984), Danza Lima (1985), Yvonne von Möllendorff - Danza Contemporánea (1986), Contempora (1987), Danza Viva (1987); y se creó el festival Danza Nueva Festival Internacional de Danza (1988).

La grave crisis económica a fines de los ochenta y la presencia del terrorismo, repercute directamente en la danza, produciendo la suspensión de la producción de espectáculos y la consecuente migración de bailarines y coreógrafos al extranjero. Asimismo, el estado reduce al mínimo las partidas presupuestales de apoyo a las artes.

En los noventas, el terrorismo es controlado y permite que la situación económica empiece a estabilizarse hacia fines del sigo XX. A pesar de la situación social y económica, la danza nunca desaparece, y es a través de las academias, festivales y loables producciones particulares que se mantiene activa y en constante evolución.

La estabilidad económica y social, permite el retorno de bailarines y la aparición de nuevos festivales. Se crearon las compañías Terpsícore (1990), Danzul (1993), Pata de Cabra (1995), EspacioDanza (1999) y festivales tales como el Festival Internacional de Danza y Teatro de Lima organizado por la Municipalidad de Lima a cargo de Karin Elmore, y el Festival Puntadas de la Alianza Francesa.

En el siglo XXI, la danza ha incrementado sus actividades y, a pesar de no contar fácilmente con auspicios significativos, es notorio el incremento de practicantes de danza, la formación de grupos de danza, creación de centros de enseñanza y proyectos de residencias.

Texto escrito por : Mirella Carbone, octubre 2007

Comentar este artículo