Venezuela

Las Referencias
conformación histórica de Venezuela es el resultado de la mixtura de diversos componentes étnicos y procesos socioculturales de dimensiones inconmensurables. Efecto del intercambio entre las etnias originarias, principalmente Caribes y Arawacos, los descendientes de la diáspora africana, dispersa por América a partir del siglo XVI y los distintos grupos sociales ibéricos, que favorecieron los contornos de nuestra heterogénea nacionalidad y fundamentaron los cimientos de Venezuela como república independiente. Su posición geográfica privilegiada al norte de Sudamérica y su riqueza en recursos, nos convierte en un espacio de tránsito que propicia el carácter abierto de sus ciudadanos, determinando una disposición al intercambio, susceptible a todo tipo de influencias. Sus expresiones culturales y manifestaciones artísticas no escapan a esta condición.

Si existe un término que determina el movimiento de la danza contemporánea venezolana es el eclecticismo. Síntesis de lenguajes, técnicas y formas de movimiento y un temperamento experimental, físico e interpretativo. Su cualidad fundamental radica en la diversidad, consecuencia de este proceso histórico cultural. Este factor que podría dificultar su caracterización como fenómeno artístico, contrariamente la define y representa su ingrediente aglutinador. Debido a esto, hacer una semblanza de la danza de este país es una labor compleja si consideramos esta condición singular y diversa. Una mirada que pretenda acercarse a esta realidad no puede ser la excepción.

La actividad danzaria se concentra en Caracas y parte del Estado Miranda (entidad federal que comparte territorio administrativamente con la capital). En Caracas está establecida buena parte de las agrupaciones de danza contemporánea del país y las que presentan mayor fortaleza y proyección a nivel nacional e internacional. Un caso de excepción es la ciudad de Maracaibo, la cual posee un desarrollo sociocultural independiente de la capital. La Universidad del Zulia, en Maracaibo, contempla estudios en artes escénicas a través de la Facultad Experimental de Artes – FEDA que cuenta con una escuela experimental de danza. La ciudad de Mérida tiene un movimiento en desarrollo que cuenta con el Festival del Movimiento como actividad de mayor visibilidad; Valencia, Punto Fijo y Cumaná poseen históricas escuelas de danza y agrupaciones derivadas de las mismas.

Los Contextos
Los principales contextos para la presentación de compañías los encontramos en Caracas y Maracaibo. El Festival Internacional de Teatro de Caracas (actualmente desaparecido), que programaba compañias de todo el país dió un gran impulso a la danza contemporánea El Festival de solos y duetos (noviembre), es una plataforma muy importante organizado por el Ministerio de la Cultura, anteriormente se concentraba Caracas con subsedes en otras regiones, aunque su última versión fue organizada en la Ciudad de San Cristóbal al occidente del país.

En Caracas, el Festival de Jóvenes Coreógrafos y el Festival de Improvisación son espacios que reúnen al sector y propician la participación internacional. El Instituto Universitario de Danza, a través de un Programa de revitalización del espacio público a través de la danza, denominado “Escenario Urbano”, contempla la participación de artistas y gestores culturales internacionales en actividades de formación, investigación y proyección artística.

En Maracaibo, el Festival Internacional de Danza, evento bienal patrocinado por el Ministerio de Cultura y organizado por la compañía Danzaluz y el Festival de Danza Solidaria, organizado por la agrupación Azudanza contemplan representación de artistas locales y participación internacional. El Festival del Movimiento en Mérida es un encuentro de danza que según sus posibilidades económicas permite la participación de compañías invitadas del exterior y el Festival de Teatro de Oriente, en la ciudad de Barcelona – Estado Anzoátegui, acoge compañías nacionales e internacionales de danza contemporánea, a pesar de la casi inexistencia de movimiento de danza en esta ciudad.

Los espacios
Los teatros y foros escénicos en los que de manera más o menos regular se programa danza contemporánea son: el Teatro Teresa Carreño: Salas Ríos Reina y José Félix Rivas; Ateneo de Caracas, Salas Anna Julia Rojas, Horacio Petterson y de Conciertos; Sede agrupación Rajatabla, Sala Rajatabla; Casa del Artista, Salas Juana Sujo y Experimental Doris Wells; Teatro Alberto de Paz y Mateos; Sala Río Teatro Caribe; Centro Cultural Chacao; Sala José Ignacio Cabrujas; Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos – Celarg, Salas 1 y 2; Universidad Central de Venezuela, Aula Magna y Sala de Conciertos; Teatro Escena Ocho, todos en el área metropolitana de Caracas. Teatro Baralt; Centro de Artes Lía Bermúdez; Teatro de Bellas Artes; sede de Danzaluz en Maracaibo. Centro Cultural Tulio Febres Cordero y Teatro César Rengifo en Mérida. Teatro Cajigal y Sede de Fundesba en Barcelona, Ateneo de Punto Fijo y Teatro Municipal de Valencia.

Salvo el Teatro Teresa Carreño y el Teatro Alberto de Paz y Mateos en Caracas y una sala de ensayo en el Centro de Bellas Artes en Maracaibo, Venezuela no cuenta con espacios concebidos y construidos para la actividad práctica de la danza, es decir para el desarrollo de clase y ensayos. Los espacios que existen, originalmente no fueron pensados para tal fin, pero han sido ganados y transformados para cumplir esta función. Los espacios para el desarrollo de la danza son escasos. Esta situación tiende a mantenerse en el tiempo en tanto que no se contemplan posibles soluciones al mediano plazo. Buena parte de los espacios escénicos antes mencionados, albergan –según sus posibilidades- espacios para el trabajo de agrupaciones y compañías de danza.

Las políticas culturales
El órgano rector, en materia cultural, de las políticas que emanan del Ejecutivo Nacional es el Ministerio para el Poder Popular de la Cultura -en lo sucesivo Min. Cultura- su finalidad es asegurar el desarrollo y crecimiento del patrimonio nacional. El Instituto de Artes escénicas y musicales – IAEM adscrito al Min. Cultura, es el organismo encargado de trazar y ejecutar las políticas del Estado en materia de danza, música, teatro y circo. Esta institución desarrolla un programa de becas para creadores venezolanos de las disciplinas antes mencionadas (ver sitio en IAEM). Es esta la institución encargada de los Convenios de Cooperación Cultural a través de los cuales garantiza el acceso y disfrute de la formación, producción, difusión, creación, investigación y documentación de las artes escénicas entre ellas la danza en el ámbito nacional. Esta institución organiza el Festival de Solos y Duetos, evento de carácter internacional con una amplia convocatoria de artistas extranjeros. También maneja la convocatoria del Fondo Iberoamericano de Ayudas – Iberescena.

El Estado venezolano está enfocado en un proceso de transformación de la sociedad a través de un nuevo modelo de desarrollo con expresiones en lo económico, en lo político y lo cultural. Dichos cambios están en proceso de constricción y consolidación. La danza no está ajena a ellos. Durante muchos años el Consejo Nacional de la Cultura – CONAC; antecesor del actual Min. Cultura, desarrollaba una política de subsidios para casi la totalidad de las agrupaciones de danza en el país. Esta situación ha cambiado, en tanto que el Ministerio, a partir de un reordenamiento de sus políticas, intenta garantizar el correcto uso de los fondos asignados, esto ha significado la centralización de la gestión cultural.

Los Grupos y Las Compañías
Los subsidios se transformaron en los convenios de cooperación mencionados, éstos han mantenido sin modificación durante los últimos cuatro años en los montos asignados a las agrupaciones. Si a esta situación le sumamos que las fuentes de financiamientos de las compañías de danza (en su mayoría), dependía de esta modalidad, la consecuencia ha sido la reducción de la actividad de muchas agrupaciones y festivales, y la desaparición de otros. La escasez de espacios para la danza y la transformación de algunos ya existentes, atendiendo a las nuevas políticas en desarrollo, han generado un decrecimiento del sector. La imposibilidad de las agrupaciones de lograr alternativas de gestión de recursos, distintos a los del Estado y la falta de infraestructura para la danza, han sido las mayores dificultades que enfrenta el movimiento de la danza contemporánea venezolana. Esta situación mantiene atomizado al sector, desarticulado y sin conciencia de gremio. Desmovilizado e imposibilitado de dar respuesta, el nivel de asociatividad es muy bajo.

Por otra parte, cabe destacar la creación por parte del Min. Cultura de la Fundación Compañía Nacional de Danza, como proyecto insignia de la política cultural hacia el sector. Esta compañía consta de tres elencos diferenciados por la disciplina que representan: Tradicional, Contemporáneo y Neoclásico. Cuenta con presupuesto acorde al desarrollo de sus funciones, pero sin espacio propio para desarrollarse. La CND realiza audiciones por todo el país para garantizar una convocatoria amplia, posee un programa de coproducciones con coreógrafos a nivel nacional y un proyecto de trabajo en comunidades.

En la actualidad Agente Libre Danza Contemporánea Caracas Roja Laboratorio, Dramaturgia del Movimiento – Dramo, Espacio Alterno, Er Bisturí, Mudanza, Neodanza, Sarta de Cuentas y 100% Impro en la ciudad de Caracas, son las agrupaciones y compañías con mayor presencia a nivel nacional y proyección internacional. Sumado a ellas, se mueven una gran cantidad de artistas, bailarines y creadores emergentes e independientes que se abren paso en un ámbito en proceso de definiciones.

Las Publicaciones
La institución que ha desarrollado una política de documentación/ publicaciones de la danza en Venezuela es el Instituto Universitario de Danza - Iudanza, aunque existen algunas iniciativas de distintas casas editoriales y agrupaciones de danza que publican órganos informativos y revistas de circulación limitada.

Algunos de libros publicados por Mudanza son: El cuerpo como territorio de la rebeldía; La danza y la palabra (2006), La danza popular tradicional: su investigación y proyección I, II y III; La danza y la palabra (2005), La tradición en la globalización; Seminario internacional de teoría de la danza; Academia, experimentación e historia; Reconstrucción de la memoria colectiva; Jornadas de teoría y critica de la danza; Apertura del Instituto Universitario de Danza; Jornadas de danza universitaria; Danza en libertad; Metáfora de la violencia, son una muestra de la mencionada política. La Fundación Festival de Jóvenes Coreógrafos publica la revista “Movimiento” de circulación semestral.

Para consultar el listado de textos publicados por Iudanza, por favor consultar: www.iudanza.gob.ve)

La Formación
Con el transcurrir de los tiempos la formación de bailarines de danza contemporánea en Venezuela ha pasado de las compañías y sus escuelas o talleres de formación a las instituciones académicas universitarias. En Venezuela la formación y los espacios para la misma están cambiando hacia las universidades en búsqueda de la profesionalización académica del hecho artístico, proceso éste aun en construcción. El Instituto Universitario de Danza es la institución encargada desde hace 10 años de los estudios terciarios para la danza, con una amplia oferta académica a través de diversos programas que van desde sistemas presenciales de aula, pasando por programas de acreditación por experiencia y semi presenciales, formación por programas de extensión universitaria e investigación Actualmente se encuentra en proceso de reforma curricular que pretende actualizar, flexibilizar y facilitar los estudios de la danza contemporánea a través de las nuevas tecnologías y los últimos paradigmas en educación para las artes.

El Iudanza tiene su sede en Caracas y desarrolla un programa de Formación integral en danza tradicional en diversas regiones de la provincia, éste programa no otorga licenciatura pues es una experiencia piloto para la posterior implementación de dichos estudios. También contempla a través de programas de Extensión, planes de desconcentración de la danza hacia otras regiones del país. En Maracaibo, la Universidad del Zulia ha comenzado a implementar estudios terciarios de danza a través de La Facultad Experimental de Artes. Además de estas experiencias, existe un proyecto de estudios de danza en la Universidad de Los Andes en la ciudad de Mérida. En el resto del país, la formación continua estando en las escuelas de formación que nutren a las compañías regionales antes mencionadas.

La historia
La danza contemporánea en Venezuela nace en la década de los años cincuenta con la llegada del bailarín mexicano Grishka Holguin, considerado el precursor en Venezuela de esta disciplina. Antes de su trabajo, la experiencia de la danza estaba concentrada en el Ballet Clásico y otros géneros.

La etapa inicial nos habla también de sus intrépidos iniciadores: Sonia Sanoja, José Ledesma, Juan Monzón entre otros, quienes como expresión de los años sesenta y setenta, marcaron su dinámica experimental. Luego nombres como Carlos Orta y Hercilia López, agrupaciones con Danzahoy y Acción Colectiva, apuntalarían el desarrollo y consolidación del movimiento de la danza contemporánea venezolana a nivel nacional y con proyección internacional, profundizando hacia la búsqueda de su identidad.

Las dos últimas décadas del siglo significaron el periodo de esplendor para el sector. El surgimiento del Festival de Jóvenes Coreógrafos, la organización de la formación estructurada en el Instituto Superior de Danza, como espacio de creación a partir del Taller permanente de formación de bailarines de danza contemporánea, la realización del Festival de danza postmoderna; experiencia de intercambio internacional de creadores de la nueva danza, ideada por David Zambrano y Carlos Paolillo, en Caracas, propiciaron un sentido de búsqueda, riesgo, libertad, mixtura y creatividad insospechados para la danza hasta ese momento. Rafael González, Leyson Ponce, Luis Viana son los creadores más sobresalientes de esta generación, quienes definieron de manera contundente la heterodoxia del movimiento venezolano. Luego, Inés Rojas y Miguel Issa desde perspectivas distintas, labran el movimiento del siglo que se inicia.

Carmen Ortiz, Félix Oropeza y Rafael Nieves se presentan como los hacedores de la danza en un periodo de transición donde el cambio es la premisa persistente. Fieles a la diversidad como referente identitario, transitan las fronteras de lo rural y lo urbano, la experiencia física con contenido social, el compromiso con la libertad y la necesidad de expresión vital.

Esta heterodoxia venezolana tiene antecedentes concretos a partir de la formación de los creadores en las distintas técnicas y estilos que han dominado la escena global de la danza contemporánea reconocida. La influencia de Merce Cunningham sobre José Ledezma, Carlos Orta heredero directo de los planteamientos de José Limón, las hermanas Luz y Adriana Urdaneta formadas en los postulados de la técnica de Marta Graham, la confluencia de experiencias basadas en el Expresionismo Alemán desarrollada por Julie Barnsley en su trabajo creativo, entre otros, son elementos a considerar en el territorio de la danza en Venezuela. Esta caracterización resultaría insuficiente si consideramos que la formación de estos creadores estuvo influenciada también por otros estilos y tendencias que dieron como resultados sus propios planteamientos sobre la docencia, la investigación, la creación y la exposición de sus obras coreográficas, donde lo diverso, lo personal como síntesis de acumulación de experiencias colectivas, brinda un espectro muy amplio de matices que desde la diferencia crea identidad.

Este movimiento danzario debe ser reconocido desde su complejidad en tanto que a partir de lo brevemente mencionado, surgen otras generaciones de hacedores del movimiento que viven en su tiempo y según sus necesidades, la danza y su creación: la danza postmoderna de Rafael González, la teatralidad expresionista de Leyson Ponce o la fisicalidad fuertemente enraizada en un contexto urbano y popular de Félix Oropeza son una pequeña muestra de esa construcción constante e inacabada de la danza de este país.

Texto de : Oswaldo Marchionda, febrero de 2008

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